La frontera México-Estados Unidos es más segura de lo que parece

La frontera México-Estados Unidos es más segura de lo que parece

Story tools

A A AResize

Print

 
El crimen a lo largo y ancho de la frontera entre Estados Unidos y México ha sido la excusa para justificar prácticamente todo, desde una nueva ley de inmigración en Arizona hasta la decisión del Congreso, este martes, de gastar $600 millones de dólares en la seguridad fronteriza.

La gobernadora de Arizona, Jan Brewer, se ha referido a un “descontrol” y “cuerpos decapitados”, que han sido encontrados en la frontera, mientras que el senador John McCain dijo que el fracaso para asegurar la frontera “ha llevado a la peor violencia que he visto”. Y cuando se le ha preguntado a muchos estadounidenses por qué apoyaron la ley SB 1070, muchos han mencionado una preocupación por su seguridad y un aumento en crímenes violentos en la frontera de Estados Unidos.

Pero una nueva encuesta dice que todo eso es un mito. No ha habido un incremento en el crimen violento del lado estadounidense de la frontera. De hecho, varios reportes demuestran que la frontera en Estados Unidos se ha puesto más segura.

La encuesta, que fue comisionada por la Red Fronteriza de Derechos Humanos en El Paso, Texas, y fue realizada por una empresa independiente, The Reuel Group, Inc., encontró que la gran mayoría (más del 87 por ciento) de la gente que vive en la zona fronteriza se siente segura. Esto es en comparación a un 8 por ciento que dijo no sentirse seguro y un 5 por ciento que no tenían una decisión final sobre el asunto.

En el sondeo 1,222 adultos fueron encuestados, principalmente posibles votantes, en 10 comunidades fronterizas: Douglas, Nogales, y Yuma en Arizona; El Centro y San Diego en California; Las Cruces, Nuevo México; y Brownsville, El Paso, Laredo, y McAllen, Texas.

Los resultados concuerdan con las últimas estadísticas que demuestran que la frontera entre Estados Unidos y México es en realidad una de las regiones más seguras del país. Un reporte del FBI que fue obtenido por la AP (Prensa Asociada) indica que las cuatro ciudades más grandes de Estados Unidos con el índice más bajo de crimen violento se encuentran cerca de la frontera: San Diego, Phoenix, El Paso y Austin. Un reporte de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) que dio a conocer la AP, también muestra que ser un oficial de la Patrulla Fronteriza es mucho menos peligroso que ser un oficial de policía que patrulla las calles en la mayoría de las ciudades del país.

“La frontera está más segura que nunca”, dijo el vocero Lloyd Easterling de CBP a la AP.

Aún así, los políticos y los medios masivos de comunicación continúan describiendo la frontera como una zona de “guerra, descontrol, caos y temor”, de acuerdo a Fernando García, director ejecutivo de la Red Fronteriza de Derechos Humanos.

“Esta encuesta deja las cosas claras”, dijo “al cuestionar la presunción incorrecta de que la frontera es un sitio violento del lado estadounidense”. García hizo estas declaraciones durante una conferencia telefónica para discutir los resultados del sondeo.

La decisión del Congreso, este martes, de destinar otros $600 millones de dólares para aumentar la seguridad fronteriza fue tildada de “política” por García, quien considera que no se hizo contemplando el bien de la gente que vive en la zona.

En Arizona, los políticos han utilizado el tema de la seguridad para impulsar un gran número de leyes contra la inmigración ilegal. El asesinato de un ranchero arizonense, por ejemplo, ha sido reconocido como uno de los factores que impulsó el apoyo para que pasara la SB 1070, una ley que convertía en un delito estatal ser un inmigrante indocumentado.

Una semana después de promulgar la ley SB 1070 en abril, la gobernadora Brewer emitió una declaración en respuesta a una balacera en la que fue herido un alguacil del Condado Pinal: “Arizona está siendo confrontada por algunas de las organizaciones narco-terroristas más maléficas y peligrosas que el mundo haya conocido”, dijo Brewer. “Su intención no es la de un trabajo honesto para poder mantenerse; es el asesinato, terror y descontrol para hacer crecer una empresa criminal de miles de millones de dólares”.

A pesar de que una jueza federal frenó de forma temporal algunas partes claves de la ley SB 1070, los riesgos de la violencia fronteriza han sido un tema repetitivo en los discursos de Brewer y McCain – ambos buscan un puesto en la contienda electoral del próximo noviembre.

Pero la representante Kyrsten Sinema, D- Ariz., quien creció en el sur de Arizona, señaló que gran parte del temor hacia la violencia fronteriza viene de gente que vive en el norte del estado.

“El temor que la gente tiene de la violencia fronteriza descansa en gran medida en el interior, en esa gente que vive lejos de la frontera”, dijo Sinema, agregando que esto se debe a que esas personas reciben su información de los políticos y los medios.

La gente que vive en la frontera, dijo Sinema, sabe que “no hemos visto un incremento en la violencia fronteriza en los últimos 18 años. Cuanto mucho hemos notado que descendió en los últimos 10 años.”

El sheriff Richard Wiles de El Paso dijo que en realidad a los carteles de drogas de México les conviene más que las ciudades de la frontera estadounidense estén seguras.

“Sabemos que la mayoría de las drogas ingresan por nuestros puestos de entrada fronterizos”, dijo Wiles. “Después del 9/11, el puesto fronterizo fue cerrado e impactó sus ganancias”, dijo. “Entonces lo que más les conviene es que los puertos sigan abiertos”.

Traducido por Valeria Fernández

Read the article in English