DREAM Act muere en el Senado, pero el sueño sigue vivo

DREAM Act muere en el Senado, pero el sueño sigue vivo

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Francisco Curiel de 18 años estuvo presente en el Senado federal mientras los votos se iban contando.

Sus esperanzas revivían y decaían de un momento a otro, cada vez que los poderosos legisladores tomaban su decisión dano un “si” o un “no” al “DREAM Act”.

El DREAM Act -o Propuesta para el Desarrollo, Asistencia y Educación de Menores Extranjeros- le hubiera dado una oportunidad a jóvenes indocumentados como Curiel de obtener una residencia legal que les permita terminar la secundaria y pasar a la universidad o la fuerzas armadas.

La presencia de Curiel en la galería ornamentada del Senado, la mañana del 17 de diciembre –con sus manos aferradas a las de otros inmigrantes indocumentados y estudiantes sentados a su lado- fue la culminación de una lucha tremenda para lograr la aprobación del “DREAM Act” este año.

Pero, al fin y al cabo, la propuesta “DREAM Act” fracasó lograr suficiente apoyo para seguir adelante.

La mañana de un sábado mientras el Congreso se apuraba para culminar con sus sesiones antes de las vacaciones, la propuesta se quedó corta por cinco votos de los 60 necesarios para tener una “super-mayoría” para frenar cualquier amenaza de obstruccionismo mediante un mecanismo conocido en inglés como “fillibuster”.

Treinta y seis republicanos y cinco demócratas votaron en contra de la propuesta “DREAM Act”.

Cincuenta demócratas, tres republicanos, y dos independientes votaron a favor.

Así es que los “soñadores” como se han autodenominado los jóvenes que apoyan esta ley, se quedaron preguntando “?por qué?” y pensando en lo que sigue.

“¿Qué pasa con los legisladores que no pueden ver que no les estamos pidiendo un favor, sino que nos den la oportunidad de contribuir con algo?” preguntó Curiel mientras salía de una conferencia de prensa en el Senado.

Durante la conferencia, los simpatizantes de la legislación, incluyendo al líder mayoritario del Senado, el senador demócrata Harry Reed, expresaron su desilusión con el fracaso del acta.

“Lo que me pasó a mi el día de hoy, es mucho más que triste, es una situación en la que todos salimos perdiendo”, dijo la senadora demócrata de California Barbara Boxer.

El senador Bob Menendez, un demócrata de New Jersey –el único latino en el Senado- señaló que el número de votos en contra de los republicanos era desproporcionado, y dijo que estaba “descorazonado” con este acto de políticas partidistas.

Pero lo que Menendez se olvidó de mencionar es que si todos los demócratas hubieran votado a favor del acta, se podrían haber alcanzado los 60 votos necesarios para evitar el obstruccionismo; el partidismo no fue la única razón.

Sin embargo, en medio de la sesión legislativa que expiró, todavía habían señales de esperanza para un nuevo DREAM Act en el futuro –quizás en el Congreso del año entrante.

El acta obtuvo apoyo republicano, incluyendo votos del senador de Utah Bob Bennett, quien ya va de salida, la senadora de Alaska, Lisa Murkoswksi, y Dick Lugar de Indiana.

El senador Bennett dijo recientemente que sus colegas republicanos en la Cámara de Representantes ( donde los republicanos van a ser una mayoría el año entrante) estaban descontentos con partes “específicas” de la legislación actual pero podrían redactar su propia versión y someterla al Senado el año que viene.

“Y cuando he hablado, particularmente con mis amigos republicanos, les he dicho que tenemos que hacer esto”, dijo Bennett en una conferencia de prensa el 10 de diciembre. “Su reacción conmigo, de forma privada, ha sido: ‘Tienes razón. Realmente tenemos que hacerlo”.

En otras palabras, los republicanos pueden doblar filas detrás de una versión del DREAM Act si no está vinculada con los demócratas y si pueden identificarla como un “producto” de los republicanos, ganando así votos de los latinos e inmigrantes. El DREAM Act puede reaparecer como parte de un paquete más amplio de reforma migratoria exhaustiva, que es lo que algunos republicanos han manifestado que les gustaría ver.

El DREAM Act actual impone una serie de condiciones para otorgar la residencia legal a los estudiantes indocumentados que se graduaron de la secundaria.

El acta le da un incentivo a los estudiantes de seguir una educación universitaria o enlistarse en una carrera militar. Pero a la vez también hace que eso sea más realizable porque tener residencia legal les permitiría contar con acceso a becas, y prestamos, para los que no califican actualmente, aún si tienen un nivel académico excelente.

El acta requiere que los jóvenes que califican prueben que eran menores de 16 años cuando entraron al país, eso es una forma de determinar que fue decisión de los padres traerlos a este país ilegalmente, y no de ellos. Sólo aquellos que tengan 29 años de edad o sean más jóvenes se beneficiarían de la aprobación de esta ley.

Por último, la legislación requiere tener un record criminal limpio, un diploma de High School o GED, que es el equivalente, de modo que se les otorgue la residencia legal.

Si cumplen con todos estos requisitos los inmigrantes indocumentados que se inscriban en la universidad (eso incluye colegios comunitarios y escuelas vocacionales) o se enlisten en las fuerzas armadas, recibirían una estatus de residencia condicional por 10 años.

Después de que pase ese período condicional, pueden solicitar la ciudadanía.

El Instituto de Políticas Migratorias (MPI por sus siglas en inglés), un grupo no –partidista en Washignton D.C. que analiza la migración, estimó que cerca de 800,000 jóvenes podrían beneficiarse de esta legislación.

Aquellos que se oponen al DREAM Act tienen varias razones. Algunos dicen que es una forma de atraer el apoyo de los hispanos con una versión más diluida de amnistía que le da una recompensa al comportamiento ilícito –aunque estos jóvenes inmigrantes no sean responsables de eso. Otros argumentan que no es conveniente porque aumentaría el número de personas que califican para ser ciudadanos estadounidenses , ya que cada estudiante que consigue la ciudadanía
podría peticionar para que sus familiares entren legalmente al país a través de la políticas de reunificación familiar.

Los simpatizantes de la ley insisten en que los “soñadores” no son responsables de su estatus migratorio, y argumentan que el acta ayudaría a levantar la economía y la seguridad del país, al permitir que un grupo diverso de jóvenes con educación puedan contribuir completamente.

Más allá de las discusiones políticas en Washington D.C. la pregunta fundamental es cuáles son los próximos paso a seguir por los “soñadores”.

Curiel, quien va a un High School en Queens, New York, opinó que tienen que celebrar los 55 votos que se consiguieron como un triunfo, y seguir luchando.

“Nosotros tenemos el poder. Sólo tenemos que seguir adelante”, dijo Curiel, que es un organizador de jóvenes en “Make the Road New York”, un grupo de defensa de los inmigrantes en Queens.

El voto este sábado no sólo fue un momento cúspide en la travesía de Curiel, que comenzó cuando llegó a los Estados Unidos y continuo durante sus años de educación en los salones de clase en las escuelas públicas de New York repletos de inmigrantes.

El voto sobre el DREAM Act fue también un punto clave para un movimiento. Durante este último año, los grupos de base por los derechos de los inmigrantes a nivel local y estatal han invertido una gran cantidad de dinero y tiempo en ayudar a estos grupos de jóvenes y juventud de organizadores para construir un apoyo de base para la legislación.

El DREAM Act se ha convertido en una palabra que resuena en todos los hogares de las comunidades inmigrantes y en los medios multilingües.

Los grupos de jóvenes inmigrantes y sus organizaciones aliadas han saturado a los operadores telefónicos del Capitolio con mensajes a favor del DREAM Act, mientras que otros jóvenes activistas se han arriesgado al arresto y la deportación en demostraciones públicas a lo largo y ancho del país.

Los defensores del DREAM Act están comprometidos a seguir con este tipo de acciones.

“Hoy estamos de duelo, pero mañana nos ponemos otra vez de pie para luchar por la justicia y la inclusión en América”, dijo el representante demócrata de Illinois, Luis Gutiérrez en un discurso preparado, se trata del principal defensor del acta en la Cámara de Representantes, considerado un héroe por los “soñadores.”

Traducido por Valeria Fernández