Se cierra el circulo en torno a controversial sheriff en Arizona

Se cierra el circulo en torno a controversial sheriff en Arizona

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Phoenix, Arizona. -- Han sido unas semanas bastante duras para Joe Arpaio, el sheriff del Condado Maricopa que se hace llamar el “más duro de América”.

Una investigación interna reveló instancias de abuso y mal manejo de su agencia-- forzando la salida del segundo en comando de su agencia; documentos en otra investigación que fue suspendida revelaron posibles actividades ilegales en una campaña política; y una revisión separada de su presupuesto reveló que la agencia malgastó $99 millones de dólares.

Ninguno de estos asuntos resultó en cargos criminales, por ahora.

En medio de críticas, Arpaio designó a un investigador independiente –su contraparte en el Condado Pinal, el sheriff Paul Babeu-- para que llevará a cabo la investigación interna.

La investigación no se enfocó en conducta criminal o en Arpaio, sino en acusaciones de comportamiento inapropiado y abuso de poder entre varios comandantes de alto rango en la Oficina del Sheriff del Condado Maricopa (MCSO por sus siglas en inglés).

Babeu, quien recibió apoyo de Arpaio durante su campaña electoral, dijo en una conferencia de prensa el jueves que el Sheriff del Condado Maricopa había sido “engañado” por individuos en los que depositó confianza y que desconocía sobre la mala conducta hasta que Babeu le presentó los hallazgos de la investigación.

Esto llevó a la renuncia y/o despido de tres de sus empleados, incluyendo a su comandante en jefe, David Hendershott, quien manejaba los asuntos administrativos de la agencia.

Investigación federal de un Gran Jurado

Mientras que las diferentes investigaciones han revivido cuestionamientos sobre la forma en la que Arpaio maneja su agencia, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos (DOJ por sus siglas en inglés) y el FBI se encuentran revisando las recientes revelaciones en conexión con su propia investigación federal a través de un gran jurado, que comenzó hace dos años, sobre posible abuso de poder en la oficina de Arpaio.

La investigación de DOJ puede responder a una de las preguntas fundamentales sobre Arpaio: ¿Qué tanto sabía el líder de una organización con un personal de más de 3,400 individuos sobre la conducta inapropiada de sus empleados y sí él estaba directamente involucrado?

“Va en contra de todo sentido común decir que Joe no sabía”, dijo el ex procurador del Condado Maricopa, Rick Romley, un republicano y crítico de Arpaio de mucho tiempo. “Es casi cómico –el público no debe tolerarlo”.

Romley dijo que estaba sorprendido de que el público no haya protestado en luz de las reciente revelaciones sobre aparente malgasto del dinero de los contribuyentes, abuso de poder y la posibilidad de que sus empleados estaban involucrados en actividades ilegales en una campaña política.

Pero no todo el mundo está callado.

Una persona que está alzando su voz es Don Stapley, un supervisor en la Junta de Supervisores del Condado Maricopa. Stapley y otra supervisora, Mary Rose Wilcox, han acusado a la oficina de Arpaio de iniciar investigaciones en su contra por haber criticado sus redadas de inmigración y por cuestionar su manejo del presupuesto.

Stapley le escribió recientemente al presidente Barack Obama, para demandar que se presenten cargos en conexión con la investigación federal de un gran jurado.

“Yo soy un testigo de primera mano de los crímenes que fueron cometidos”, escribió Stapley. “Fui falsamente acusado, sujeto al despliegue mediático de mi arresto, públicamente humillado, dañado políticamente y casi arruinado financieramente”.

Stapley agregó: “Tenemos que ayudar a que Arizona y nuestra nación se deshaga de este Bull Connor moderno y de sus secuaces corruptos”.

Connor era un jefe de policía racista en Alabama que llevó a cabo ataques contra el grupo anti-segregación “Freedom Riders” hace 50 año esta semana.

Por su parte, la supervisora Wilcox, se reunió con oficiales de DOJ en Washington D.C. el miércoles urgiendo que expediten la investigación y tomen control administrativo del sistema carcelario del Condado Maricopa.

Wilcox mencionó en entrevista con NAM un encuentro que tuvo con Arpaio: “Yo empecé a cuestionarlo sobre inmigración. Y es por eso que el vino a la junta (de supervisores) un día y me dijo que me iba a lamentar por hacer eso”.

$99 millones en malgasto de fondos carcelarios

Una investigación de seis semanas por funcionarios que administran el presupuesto del Condado reveló que las preocupaciones de los supervisores no eran infundadas. En un informe revelaron que la oficina de Arpaio malgastó $99 millones de dólares de dos fondos destinados a las cárceles durante un periodo de ocho años para financiar otras actividades de las fuerzas de la ley no autorizadas para esos fondos –incluyendo las controversiales redadas de inmigración del sheriff.

Robert Sherwood, un vocero de la oficina del Fiscal Federal de Arizona, confirmó que el DOJ está revisando los hallazgos sobre gastos no autorizados, como también las revelaciones de la investigación interna que realizó el sheriff de Pinal.

El reporte de 1,000 páginas, con muchas secciones que fueron redactadas pendiente a la respuesta de uno de los empleados que fue despedido, surgió a raíz de un memorando interno escrito por el alguacil en jefe Frank Munnell, y presentado a Arpaio el año pasado. El documento detallaba acusaciones de conducta incorrecta y manejo inapropiado de la agencia por parte de Hendershott en un periodo de varios años, al igual que violaciones de políticas internas por parte del alguacil en jefe Larry Black y el capitán Joel Fox.

Algunos empleados le dijeron a los investigadores que trataron de informar a Arpaio sobre los problemas. Pero en vez de investigar las alegaciones, Arpaio decidió preguntarle a Hendershott, dada su relación de confianza.

“El me decepcionó y a toda la oficina del sheriff”, dijo Arpaio durante una conferencia de prensa. “He escuchado a algunos críticos decir, ya sea que estaba dormido detrás del volante o que soy simplemente incompetente. Les aseguró que no es el caso. Nadie está exento de ser engañado por alguien en una posición de confianza”, dijo Arpaio, y agregó que Hendershott es el único responsable de haber tenido un comportamiento que violó las normas de la ética.

Hendershoot comenzó a trabajar en la Oficina del Condado Maricopa en 1978 mucho antes de que Arpaio fuera electo sheriff. Se jubiló en 1999 pero volvió a ser recontratado pronto, como la mano derecha de Arpaio-- lo cual le permitió a la vez recolectar un salario como un empleado civil y obtener los beneficios de su jubilación.

¿Unidad Anti-Corrupción corrupta?

En los últimos años, Hendershott supervisaba una unidad anti-corrupción creada por Arpaio, conocida como MACE, el equipo estaba a cargo de investigar a figuras públicas como jueces y supervisores del condado.

El manejo de Hendershott de MACE fue contrario a las prácticas apropiadas de una agencia de la ley, según el reporte de Babeu. En un incidente, Hendershott intentó forzar a unos alguaciles a que expidieran una orden de cateo en las oficinas de la Junta de Supervisores. Cuando le dijeron que no habían causas probables, según el reporte, Hendershott amenazó con “ametrallarlos” y después los expulsó de MACE.

De acuerdo al reporte, Hendershott usó $25,000 de dos grupos de ciudadanos voluntarios para enviar a miembros de su familia y amigos en un viaje a Alaska para ir a un torneo de basketball. Se suponía que los fondos eran para asistir a la oficina del sheriff.

Por ahora no se han presentado cargos contra Hendershott, Black o Fox. La investigación interna realizada por Babeu tenía un espectro limitado enfocándose en posibles violaciones de políticas en la oficina del sheriff, no en comportamiento de carácter criminal.

Pero una investigación separada –ahora en manos del gobierno federal-- podría llevar a cargos de posibles actividades ilegales en una campaña política.

Cuestionable campaña política contra oponentes de Arpaio

Documentos en una investigación estatal revelaron que la Asociación de Comandantes del Sheriff (SCA) un grupo de empleados en la oficina de Arpaio, recaudó decenas de miles de dólares de sus simpatizantes y alguaciles para ponerlas en un fondo secreto en violación de las leyes que regulan las finanzas de campañas políticas en Arizona. El dinero fue entregado al Partido Republicano para que pagara por un controversial anuncio publicitario en contra de Dan Saban, un oponente de Arpaio en la contienda de 2008.

Hendershott, estaba detrás del fondo, de acuerdo a documentos de la Oficina del Procurador General de Arizona.

“La información es alarmante, y substancial” dijo Romley, ex procurador del Condado Maricopa quien actuó como consultor en esa investigación, por lo cual no pudo decir más al respecto.

Sin embargo, el procurador general de Arizona, Tom Horne –un republicano que heredó la investigación de su predecesor demócrata, Terry Goddard-- dijo que decidió no proseguir con los cargos que pudieran surgir de la misma, indicando que el gobierno federal ya esta investigándolo. Horne cerró el caso y sometió los hallazgos al DOJ.

En una conferencia de prensa esta semana, Arpaio no quiso hacer comentarios referente a las acusaciones asociadas con SCA.

Paul Charlon, ex fiscal federal de Arizona, quien también representa al supervisor Stapley, dijo sobre la investigación: “Hay dos posibilidades aquí, y ninguna de las dos es buena (para Arpaio)”.
Ya sea que el sheriff no sabía lo que estaba pasando en su departamento lo que lo muestra como incompetente e ineficaz o sabía y es “tan culpable como Hendershott”, agregó.

La oficina de Arpaio también es objeto de otra investigación separada del DOJ sobre posible uso de perfiles raciales durante sus redadas. El mes pasado, abogados en una demanda relacionada presentaron nuevas evidencias sobre prejuicios raciales en su agencia, incluyendo copias de correos electrónicos con comentarios raciales y derogatorios hacia los mexicanos que fueron circulados entre sus empleados involucrados en las redadas.

Cuando un reportero le preguntó en conferencia de prensa si había considerado renunciar Arpaio respondió en tono desafiante: “No voy a renunciar, siempre y cuando la gente me quiera y vote por mí. Ya sea en este o en otro puesto, no me voy a ir”.