Ley de Alabama está hundiendo la economía del estado

Ley de Alabama está hundiendo la economía del estado

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TRUSSVILLE, Ala. -- Las circunstancias que rodean la HB 56, no solo tocan el aspecto humano de los inmigrantes, como ya lo hemos contado en varios editoriales, sino que además; colocan al estado en una situación económica que pudiera hundirlo aún más en la tabla que mide los niveles de productividad y de pobreza. Ya de por si, Alabama se encuentra en los últimos lugares de los estados de la unión.

Como decía Britton Bonner, presidente de la cámara de comerciantes del Condado de Bawldin: "La ley tiene que ayudar a las empresas hacer negocios, y en la medida en que no ayuda a las empresas hacer negocios, no es buena. "En este momento, no estoy seguro de que este tratando de ayudar a alguien".

Según recientes informes de la oficina del Censo de Estados Unidos uno de cada cuatro niños de Alabama viven en la pobreza. En 2010, 27,4 por ciento de los niños menores de 18 años en Alabama vivió en la pobreza. El porcentaje en el 2007 fue del 23,6 por ciento. No se ha avanzado nada en este aspecto y por el contrario son cada vez más los pobres del estado. La cifra de 2010 es alta incluso para un Estado que históricamente ha sido pobre. La situación económica ha empujado a nuevas familias por debajo del umbral de pobreza. Cabe preguntarnos: ¿cuantas más familias entraran a estas tristes estadísticas debido a la HB 56? El 2011 no ha sido un buen año para muchos y menos para los negocios hispanos, que han tenido que prescindir de mano de obra excelente por la disminución de sus ingresos debido a la baja substancial en sus ventas. No se necesita ser un gran conocedor de los factores que definen si una economía va por buenos caminos o por el contrario, se encamina por senderos peligrosos, para que a través de la observación de las pérdidas ocasionadas por la HB 56 tanto en los negocios hispanos como en los americanos que trabajan con los latinos, nos demos cuenta que esto va a ser la causa de más falta de ingresos por concepto de recaudos de impuestos, y al contrario de lo que dicen algunos, que va a contribuir a disminuir el índice de desempleo, está causando un aumento en el mismo, y no porque no haya personas americanas que quieran tomar estos puestos, sino porque ya no hay negocios donde ubicarlos, pues estas empresas por falta de compradores han tenido que cerrar o ahora son sus propietarios los que están realizando las labores que otrora las hacían sus empleados.

Mientras Alabama lucha por salir de los últimos lugares en la tabla de los estados del país, leyes como la HB 56 está hundiendo cada vez más la economía del estado y presenta un panorama desalentador para todos los que aquí vivimos. Las familias que no han sido tradicionalmente pobres, ahora se suman ese grupo.

Ya comienza a tocar de alguna forma a las empresas extranjeras, la HB 56, casos recientes como el ocurrido con la detención de un alto ejecutivo de la Mercedes Benz y más recientemente de la Toyota, son claros ejemplos de la diferencia de un antes y después de la HB 56. Otros caso como lo ocurrido en el Festival del Camarón Nacional en Gulf Shores, en octubre, donde varios proveedores canadienses que en los últimos años habían venido sin problemas, este año no pudieron participar debido a la HB 56. Sencillamente bajo la nueva ley no se les pudo emitir licencias debido a que no eran ciudadanos o residentes permanentes del estado. Algunas empresas como en el caso de la Golden Dragon Precise Copper Tube Group, la cual había anunciado la construcción de una planta de 100 millones de dólares en Tomasville y que daría empleo a más de 500 trabajadores, se está tomando un compás de espera en sus planes de expansión debido a la nueva ley HB 56. El mensaje de la nueva ley de inmigración de Alabama es el de disuadir a las empresas extranjeras inviertan en el Estado.

Veamos lo que opina uno de los consultores más importante del país y a quien le consultan las empresas más afamadas del mundo sobre dónde invertir sus grandes capitales. Mark Sweeney un afamado consultor que tiene dentro de sus clientes empresas como: Boeing, Caterpillar, Navistar, Mercedes Benz, Michelin y Shell, entre otros. Comenta que a su empresa McCallum Sweeney, la llaman estas compañías cuando buscan a un lugar para construir su planta de ensamblaje de U.S., su trabajo es ayudar a las empresas a identificar ubicaciones para inversiones de capital. Su firma es uno de los consultores de selección de sitio más codiciados del mundo.

Sweeney dijo que Alabama tenía todo el derecho a resolver el problema de la inmigración, pero también dijo que la ley todavía tiene que ser planteada como una cuestión por cualquiera de sus clientes, pero que "es algo que tendremos en cuenta" en futuros proyectos. La ley es considerada por sus seguidores como "las más duras de la nación" sobre la inmigración ilegal. Pero dado que la ley entró en vigor en septiembre, ha tenido una serie de consecuencias no deseadas. Entre las más dolorosas de esas consecuencias, segun Sweeney, es el daño a la imagen de Alabama. "no hay nada bueno sobre ello".

Sweeney dijo que las empresas deciden dónde ubicarse basados en una variedad de factores, tales como: los costos laborales, disponibilidad de tierras, transporte, utilidades y tipos impositivos. Pero a menudo también en elementos "suaves" tales como: la calidad de vida, clima de negocios, escuelas o ambiente acogedor. "Todo importa", dijo. "Podría entrar en juego, cuando está tratando de tomar una decisión final o podrían conseguir eliminar desde el principio, porque un dirigente dice que aún no quiere ponerlo en la lista. La dura realidad de Alabama, dijo, es que la ley puede causar que las empresas rechacen el estado sin nunca darle un primer vistazo. "El miedo lo es, que usted puede estar perdiendo perspectivas que ni siquiera conocen," dijo. "Estoy seguro que esto será un problema."

Sin duda alguna, no se necesita ser un gran economista para entender los daños que puede una decisión apresurada de unos pocos, traer a muchos. Legisladores que quizás por falta de tiempo o premura, no hicieron un exhaustivo análisis de las implicaciones que pudiera traer una ley como la HB 56. Aún hay espacio para enmendar errores, pero también hay que reconocer que el daño ya está hecho y tardará su tiempo el recuperar la imagen nuestra otrora “Alabama la bella”.