Cortes al Seguro Social y Medicare: No es un acuerdo favorable para los latinos

Cortes al Seguro Social y Medicare: No es un acuerdo favorable para los latinos

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WASHINGTON -- Los cortes que el Presidente Obama ha propuesto para el Seguro Social y el Medicare perjudicaría desproporcionadamente a los latinos y son impopular en nuestra comunidad. En vez de un “gran acuerdo,” estos cortes son una traición para un grupo que fue tan esencial para la victoria del Presidente.

Como ya todos saben, los latinos fuimos la clave para la victoria del Presidente Obama en el 2.012. El Presidente Obama ganó sin precedente el 71 por ciento del voto latino alrededor del país, permitiendole superar a Mitt Romney en los estados claves de Colorado, Florida, Nevada y Nuevo México.

Lo que muchos no saben es así como muchos de los simpatizantes de Obama, los latinos que votamos por el Presidente en gran parte, porque creímos que podríamos contar con el para proteger el Seguro Social, Medicare y Medicaid. Nosotros creímos al Presidente Obama cuando en su discurso Estado de Unión en el 2.011 dijo, Debemos “fortalecer el Seguro Social …sin apeligrar a los jubilados actuales, los más vulnerables, o los discapacitados; sin cortar los beneficios de futuras generaciones; y sin someter los ingresos de jubilación de los Americanos a los caprichos de la bolsa de valor.”

El Seguro Social es importante para los latinos, porque dependemos de el más que ningún otro grupo. Más de 3 de cada 4 (77 por ciento) hogares latinos de 65 años de edad o mayores dependen del Seguro Social para la mayoría de sus ingresos y más de la mitad (55 por ciento), dependen de el para el 90 por ciento de sus ingresos. Eso significa que los ancianos latinos tienen el 18 por ciento más probabilidad de depender del Seguro Social para la mayoría de sus ingresos que el resto de la población y 52 por ciento más probabilidad de depender de el para 90 por ciento de sus ingresos.

De modo que, cortes de beneficios como el índice de precios al consumo encadenado, que permite que la inflación deteriore los beneficios del Seguro Social a lo largo, golpearía duramente a los latinos. Y como somos propensos a tener más bajas ganancias durante nuestras carreras, nuestros beneficios del Seguro Social tienden a ser más modestos para empezar—$12,491 y $10,438 por año para el anciano latino promedio y la anciana latina promedio, respectivamente.

Después de 20 años recibiendo beneficios bajo el índice de precios al consumo encadenado, el anciano latino promedio perdería un monto acumulado de $7,774 en beneficios, y la anciana latina promedio perdería $6,307. Después de 30 años, los cortes se incrementarían, resultando en un total de $17,049 en cortes de beneficios para la el anciano latino promedio y $13,832 para la anciana latina promedio

Peor aún, el índice de precios al consumo encadenado castiga a los latinos por ser bendecidos con una expectativa de vida más alta que lo común. Como el índice de precios al consumo encadenado corta los beneficios más a medida que el beneficiado envejece, estos cortes golpeara más duros a los latinos con larga vida.

No es ninguna coincidencia entonces que algunos de los expertos temen que el índice de precios al consumo encadenado incrementara la pobreza entre los ancianos latinos. Más de 1 en cada 4 anciano latino ya vive en la pobreza—casi el doble de la proporción que los ancianos blancos.

La Casa Blanca dice que protegerá a “los más vulnerables” del índice de precios al consumo encadenado, pero en el pasado, estas excepciones han demostrado ser inadecuados. Un análisis conducido por Social Security Works demostró que la protección a grupos vulnerable eliminaría la mitad de los ahorros de esta provisión.

Aun cuando un numero significante de latinos, debido a sus bajos ingresos, fuesen protegidos del índice de precios al consumo encadenado, esto podría tener consecuencias inesperados. Excepciones de cualquier tipo pueden ser malinterpretados como limosnas para las minorías. Ya tenemos que lidiar con suficiente estereotipos negativas de nosotros como destinarios de “asistencia social” o “limosnas de gobierno.”

Los cortes en los beneficios de Medicare que propone el Presidente Obama es un paso en dirección equivocada que causara dolor a los latinos. En vez de encarar los altos costos médicos, el presupuesto transfiere los gastos de salud a los beneficiados incrementando los deducibles, las primas, los co-pagos, y creando un nuevo recargo. La Casa Blanca asegura que estos cortes harán que los beneficiados de Medicare sean mejores consumidores, pero este pensamiento es defectuoso. Son los doctores quienes determinan las decisiones médicas y no los beneficiados, de modo que es ridículo pensar que los ancianos podrán comparar precios. El resultado final más probable será que los ancianos latinos que no puedan afrontar los altos costos-de-bolsillos, se negarán de buscar cuidado médico.

La medida conocida como comprobación de medios de Medicare no solo afectará a los ricos—a lo largo, incrementara las primas de Parte B y D de los ancianos latinos con ingresos de apenas $47,000 al año. Los ancianos gastan tres veces más de sus ingresos en costos-de-bolsillos para su salud que el resto de la población. Bajo el presupuesto del Presidente Obama, la reducción en los ingresos de los ancianos latinos serían el doble: ellos serían golpeados por el índice de precios al consumo encadenado, y en sima de eso los costos-de-bolsillos de sus gastos médicos incrementarían.

Además, la medida requiriendo un co-pago de $100 por episodio de servicio de salud al hogar podría impactar severamente a los que dependen de los ayudantes de salud en el hogar para tratar su diabetes u otras enfermedades crónicas. Esto afectaría desproporcionadamente a los ancianos latinos, quienes padecen de más altos niveles de diabetes que el resto de la población. En Chicago, donde la frecuencia de diabetes es el más alto del país, el 25.8 por ciento de los latinos mayores de 65 sufren de diabetes comparados con 15 por ciento de los blancos.

La Casa Blanca ha defendido los cortes del Seguro Social y Medicare como medidas “no ideal” pero necesarias para lograr un acuerdo con los Republicanos en el Congreso.

No hay ninguna duda que el Presidente encara opciones difíciles mientras navega obstrucción Republicana sin precedencia. Pero por momentos, parecería que el Presidente Obama también ha adoptado el marco Republicano: que el problema de nuestro déficit se debe a una sobre generosidad de los beneficios del Seguro Social y Medicare. De hecho, el Seguro Social no contribuye ni puede agregar un centavo a la deuda o al déficit. Los altos gastos de Medicare se deben los altos costos de salud, lo cual el programa de Medicare ha demostrado que es mucho más capaz de controlar que su contraparte en el mercado de salud privado.

Los latinos votaron para un Presidente suficientemente audaz para empezar una conversación sobre los desafíos de envejecimiento, la salud y la seguridad económica, no alguien que se adhiera a viejos puntos Republicanos. Una verdadera conversación “adulta” del envejecimiento de la población de “baby boomers” comenzaría con el reconocimiento que los Estados Unidos tiene una crisis de salud y crisis de seguridad durante la jubilación. El Seguro Social y el Medicare son la solución a esas crisis, no el problema.

La comunidad latina agradece al Presidente Obama por su liderazgo en asuntos de inmigración y la reforma de salud. Ahora, esperamos que el Presidente honra su promesa a los latinos de proteger y fortalecer el Seguro Social y el Medicare.

Eva Dominguez es directora ejecutiva de Latinos para una Jubilación Segura.