Las barreras de salud dificultan el tratamiento

Las barreras de salud dificultan el tratamiento

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Parte 2 de 3
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DENVER, Colo.--Además de hacer frente a una enfermedad que tiene muchas preguntas sin respuesta, los ancianos hispanos que sufren de la enfermedad de Parkinson también llevan la carga de hacer frente a varios obstáculos que dificultan su atención médica y tratamiento.

Según un informe del Centro de UCLA para la Investigación de Políticas de Salud “encanecimiento del Arco Iris", los datos de 2009 muestra que los latinos ancianos mayores de 65 años están en el porcentaje más alto (29%) de las personas que viven dentro del 100 a 200% del nivel de pobreza federal. Este informe también identificó que los ancianos Latinos están luchando con sus finanzas personales y el declinó de sus ingresos. Para los ancianos con enfermedad de Parkinson, esto cree una situación donde el acceso a la atención médica necesaria y medicamentos es menos probable, ya que simplemente no tienen el dinero para pagar estos.

Los ancianos afectados, que son pobres, se enfrentan al riesgo de desnutrición debido a que no tienen acceso a las opciones de alimentos saludables. La dieta puede ser particularmente importante para los pacientes de Parkinson, ya que afecta directamente a la enfermedad y los medicamentos que toman.

El reporte de Investigación de Políticas de Salud también se atribuye a los datos del 2009 cual clasifica a los latinos de edad 65 años o más como el porcentaje más alto entre los grupos étnicos con la educación más baja, con un sorprendente 57.9% teniendo menos de un nivel de educación secundaria.

"Los estudios han demostrado que las personas que tienen niveles más bajos de educación luchan más con las cosas complejas, como, la educación para las financias y la salud", afirmó Steven P. Wallace, profesor de la Escuela de Salud Pública de UCLA y director asociado en UCLA Centro Para la Investigación de Póliza de Salud, durante una presentación.

Esto afecta directamente a la alfabetización y la capacidad de entender muchas cosas como la instrucciones simples para los medicamentos, o navegar por las sistemas de salud complejos, tales como Medicare y Medicaid. Incluyendo las barreras del idioma a todo, esto afecta la capacidad de los ancianos de entender cosas como la conexión entre la dieta y el ejercicio en la salud, y cómo estos atribuyen a la enfermedad.

"Mi mamá es hábil con su Inglés - cuando quiere! Pero no lee muy bien - sólo tiene una educación de octavo grado - así que uno de nosotros siempre tiene que sentarse en con ella en las visitas al médico y asegúrese de que el médico entienda lo que está pasando con ella y que mamá entienda las órdenes del médico ", comentó un residente de West Denver la señora Allende, que pidió ser identificada por el apellido solamente por su estatus legal. La señora Allende es la persona principal que cuida de su madre anciana que sufre de la enfermedad de Parkinson. "El hecho de que ella no puede leer y entender las cosas como sus recetas hace todo más difícil para nosotros."

Las barreras culturales para los latinos son reconocidos muy poco, en todo caso, por los médicos que practican la medicina de EEUU. Muchos latinos ancianos fueron criados con los métodos homeopáticos de curación como, el curanderismo, o santería, todas las formas culturales de la curación que conecta la mente, cuerpo y espíritu. Esta barrera y la falta del conocimiento de estas formas de curación crean dificultades entre el médico y el paciente para comunicar problemas médicos y opciones de tratamiento.

"Ahora mismo, estamos luchando por ayudar a mi mamá que entienda que su enfermedad (enfermedad de Parkinson) y los episodios de demencia son inducidos por la enfermedad, y que lamentablemente, no van a desaparecer.
Ella está convencida de que alguien ha puesto una maldición sobre ella. Para empeorar las cosas, una señora le dijo a mi mamá que ella podía quitar le la maldición por 800 dólares! ", Explicó Allende. "Incluso hemos traído a su médico para ayudar a explicar, pero no e serbio de nada – el medico atribuyo sus pretensiones a la demencia y, básicamente, no hizo caso a la situación."

En un documento titulado "Justicia social, las disparidades de salud, y cultura en el cuidado de los ancianos", publicado en la edición de primavera del 2012 en la Revista de Leyes, Medicina y Ética, hace el mejor resume de este tema, "Al comprender los valores de un grupo, sistemas de creencias y formas de pensar y de comportarse, investigadores, proveedores de servicios y formuladores de políticas pueden estar mejor equipados para identificar las influencias culturales que sirven como barreras y facilityadores para la eliminación de las disparidades de salud ".

Un obstáculo común para los latinos es la barrera de ser indocumentados, que estigmatiza a esta población a una vida de vivir a las escondidas, cual está llena de temor a ser deportados y detenidos. Este miedo mantiene a la gente asustados y no buscan asistencia médica a menos que sea una situación de vida o muerte. La combinación de idiomas, estado de inmigración y las barreras culturales, esto ha hecho que los latinos se alejen sin buscar el consejo médico, la comprensión de un tratamiento adecuado y afectivo, y de cumplir voluntariamente con el tratamiento médico.

"Es difícil para cuidar a mi mamá, porque los dos somos indocumentados, y ella no califica para cosas como Medicare o Medicaid, e ir al médico regularmente, no es algo que mi familia puede darse el lujo de hacer", agregó Allende.

Cristina Frésquez escribió este artículo para The Weekly Issue/El Semanario con apoyo del programa MetLife Foundation Journalists in Aging Fellowship, un proyecto de New America Media y el Gerontological Society of America.