Youth Turn Tide in Abstentionist District

Youth Turn Tide in Abstentionist District

Story tools

A A AResize

Print

 
 Un joven legislador latino que se enfrentaba a una veterana oponente, con 30 años de experiencia y amplio apoyo en los círculos políticos de Phoenix, ganó contra los pronósticos su postulación como candidato al Congreso. Muchos le dan crédito a la estrategia de movilización de votantes del joven candidato, Rubén Gallego. ¿Cómo logró Gallego sacar el voto en un distrito electoral conocido a nivel nacional por su baja participación electoral? Valeria Fernández reporta desde Phoenix.
La sala principal de la campaña del candidato demócrata al Congreso, Rubén Gallego, está llena de efervescencia. Entre un grupo de más de 30 jóvenes Laura Varela, de 18 años, revisa las direcciones que visitará desde una aplicación en su celular.
“Yo soy una dreamer, y si yo no puedo votar quiero que otros puedan votar para que tengan la oportunidad de tener voz en nuestra comunidad”, dice Varela.

Varela representa al tipo de jóvenes que impulsaron el triunfo de Gallego en las pasadas primarias demócratas. El joven político de 34 años, cuatro de estos en la legislatura estatal, ganó con un 12 por ciento contra Mary Rose Wilcox, de 64 años y veterana de la política arizonense. Su contienda no sólo fue una batalla entre generaciones, sino entre nuevas y viejas estrategias. Así lo explica Alfredo Gutiérrez, ex senador demócrata y analista político.

“Mary Rose manejó una campaña francamente del pasado, una campaña door to door, de puerta en puerta, basada en la campaña de los 70 y los 80″, dice Gutiérrez. “Pero la realidad es que la gente joven, recién llegada y francamente gente ya tradicional, ya usa el internet”.

El uso de la nueva tecnología en teléfonos digitales y tabletas, conocida como MiniVan, permitió que los voluntarios de Gallego pudieran analizar más rápido la información de los votantes y movilizarlos más efectivamente.

Gallego reconoce que su éxito en parte se debe al ejercito de jóvenes latinos detrás de su campaña:

“Son dreamers o son hijos de inmigrantes que los deportaron o nada más saben que la razón por la que nuestra comunidad tiene tantos problemas es porque no tenemos el poder político”

Uno de estos jóvenes, Allan Lira, de 19 años, estuvo a cargo de programar el uso de la tecnología para visitar a los votantes, permitiendo así que durante el verano pudieran visitarse de mil a dos mil casas por día.

“I discovered it is easier and it’s more efficient because you don’t spend hours upon hours entering the data form the paper”

(Yo descubrí que es más fácil y más eficiente porque no se pierde hora tras hora teniendo que agregar la información de un papel a la base de datos), dijo Lira en inglés.

Lira se crió en Estados Unidos sin documentos migratorios, y ya lleva cuatro años involucrado en la política, desde que tenía 15 años. Ese es otro de los éxitos de este tipo de campañas, según el activista político Daniel Ortega, quien retiró su apoyo tradicional a Wilcox para dárselo a Gallego:

“Le dio mucha esperanza a los jóvenes de que si él (Gallego) pudo hacer lo que hizo contra una institución, probablemente ellos lo pueden hacer en el futuro contra otras instituciones”

La habilidad de Gallego de recaudar fondos con el apoyo que le dieron sindicatos fue también crucial en su triunfo.
Los esfuerzos conjuntos incrementaron en un 22 por ciento la participación de votantes en el distrito 7. Aun así, la participación en el distrito sigue siendo mínima: poco más del 10 por ciento de los registrados salieron a votar. Dice Gutiérrez que Gallego se enfocó solamente en sacar a los que necesitaba para ganar:

“Alguien va a ser congresista de Estados Unidos, con 15 mil votos -dijo Gutiérrez- La estrategia era de ganar para el, no contribuir al universo de votantes mexicanos que es tan necesario”

Gallego ya tiene las elecciones ganadas sin un fuerte contendiente, pero reconoce que queda mucho camino por recorrer para activar a los votantes en un distrito de apatía histórica.

“Ya tenemos casi 20 años de no trabajar para sacar el voto en esta comunidad”, dijo el candidato. “Yo no voy a poder sacar ese voto nada más en un año; yo tengo que trabajar para los cuatro, cinco, seis años para mover los números”

Para la Edición Semanaria de Noticiero Latino, Foto y Texto, Valeria Fernández.