Estudiantes latinos se protegen con DACA

Estudiantes latinos se protegen con DACA

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Roberto Ocampo quiere evitar sorpresas en materia de inmigración. No quiere que sus sueños de convertirse en policía sea arruinen y por ello decidió renovar su permiso de Acción Diferida (DACA).

El joven mexicano de 19 años de edad, es uno de los 685,544 estudiantes inmigrantes que, entre 2012 y 2014 se han amparado bajo la protección de DACA, a fin de evitar la deportación.

Sin embargo, estadísticas de la Oficina de Servicios de Inmigración y Ciudadanía de Estados Unidos (USCIS), indican que hasta junio de 2014 solamente habían recibido 10,068 solicitudes de renovación, de las cuales solamente 87 habían sido aprobadas y dos fueron rechazadas.

Hijo de una mujer mexicana que limpia oficinas y un padre que es cocinero, Ocampo sabe que solamente el estudio y la profesión de policía podrían ayudarle a lograr también el éxito económico.

“Por las mañanas trabajo como cocinero”, dijo el inmigrante nacido en Toluca, Estado de México, pero que fue traído a este país a los 8 meses de edad. “Por las tardes me voy a la escuela; es duro, pero el sacrificio valdrá la pena”.

CAMBIA RADICALMENTE LA VIDA DE ZINAHÍ RIVERA
De igual manera, la Acción Diferida (DACA) ha cambiado radicalmente el destino de Zinahí Rivera.

A sus 21 años de edad, estudia para ser administradora de restaurantes en Los Ángeles Trade Tech.

Y, si bien en junio de 2012, la entonces Secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Janet Napolitano firmó el programa de DACA, Zinahí decidió esperar unos meses más, antes de decidirse a someter su solicitud.

“Tenía miedo de ser deportada y necesitaba esperarme a ver qué pasaba primero”, dijo. “Vi que funcionó y desde hace 4 meses trámite mi renovación”.

Sus padres, Silvia y Genaro Rivera, ambos trabajadores de la costura le ayudaron a efectuar los pagos iniciales, porque Rivera trabajaba como cocinera, en un local del Distrito de la Moda del centro de Los Ángeles.

“Me pagaban $33 diarios por trabajar desde las 9 de la mañana a las 8 de la noche”, indicó. “Mi sueldo no me alcanzaba”.

Durante todo un año, su patrón le pagaba menos de $5 la hora., pero nunca quiso hacer ningún reclamo.

“Así es la vida del vida del inmigrante…es parte del esclavismo moderno que se vive en Estados Unidos”, señaló. “Pero luego agarré DACA en 2012 y todo cambió”.

Antes de que el presidente Barack Obama anunciara la orden ejecutiva el pasado 20 de noviembre, DACA aplicaba solamente a cualquier indocumentado inmigrante de 16 a 31 años de edad que llegó a Estados Unidos cuando era niño, se había graduado de la preparatoria o actualmente estudia y no tiene antecedentes penales.

Ante la ausencia de una reforma migratoria, el gobierno de Obama prometió básicamente que los jóvenes no serían deportados por dos años y se les permitiría trabajar legalmente en Estados Unidos.

Los solicitantes no obtienen la residencia permanente como tampoco un camino a la ciudadanía, aunque podrían lograrla si el Congreso aprueba el llamado Dream Act (Acta de los Sueños).

Aunque Zinahí Rivera se graduará en junio de 2015 en LA Trade Tech, ahora también se ha convertido en una activista social en la Coalición Pro Derechos de los Inmigrantes de Los Ángeles (CHIRLA).

Busca que los beneficios obtenidos tras salir de las sombras no solamente se queden en ella u otros estudiantes del país.

“Yo no me olvido de dónde vengo, y debo luchar por quienes vienen detrás de mí; vivir en las sombras significa tener bajos sueldos, no poder alcanzar tus sueños, de poder aspirar a comprar una casa”, resumió. “Pero salir de las sombras es vivir mejor, poder pasar un fin de semana de descanso y no tener que trabajar seis días a la semana y horas de más por un salario mísero”.

De la misma forma, Roberto Ocampo sabe que, gracias a DACA podría conquistar metas que antes le parecían imposibles de lograr.

AHORA LUCHA POR ELLA MISMA Y SU ESPOSO
El gobierno de Obama ha defendido DACA como una manera de racionalizar sus políticas de deportación, a un ritmo de 400,000 al año, cuando en el país se calcula que hay 11 millones de indocumentados.

Ese es justamente el temor de Isabel Medina, madre salvadoreña de dos hijos amparados por DACA: Víctor y Rodrigo, a quienes trajo a Estados Unidos cuando ellos tenían 10 y seis años, respectivamente.

“Todos los inmigrantes hemos venido a este país a trabajar en la jardinería, en labores de limpieza, en los restaurantes, a cuidar niños y ancianos”, dijo. “Somos la fuerza laboral que engrandece a esta nación y cuando sentí que mis hijos ya estaban protegidos, entonces decidí luchar por mí y por mi esposo”.

Víctor, de 19 años de edad estudia Ciencias de Computación en la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA) y Rodrigo, quien cursa la preparatoria también quiere obtener un título universitario.

“Le pedimos al presidente Obama que sea generoso con el alivio administrativo, él nos lo prometió y hasta ahora no nos ha cumplido esa promesa”, expresó la mujer. “Todos nosotros pagamos nuestros impuestos y colaboramos para que este país sea más grande y rico”.

Las primeras aprobaciones del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés) comenzaron a caducar en septiembre de este año.

Para evitar una interrupción en su periodo de acción diferida y en su autorización de empleo, las personas tienen que presentar las solicitudes de renovación antes de que caduque el periodo actual de su DACA.

De hecho, USCIS recomendó a los solicitantes que presenten sus renovaciones aproximadamente 120 días (cuatro meses) antes de que caduque su actual periodo de acción diferida.

DACA es una determinación discrecional para diferir los procesos de remoción que pesan en contra de una persona. Aquellas personas que están en DACA podrán permanecer en los Estados Unidos durante un periodo de dos años y podrían ser elegibles para autorización de empleo durante ese período.

Aquellas personas que no han solicitado DACA previamente pero que cumplen con los criterios establecidos, también podrían presentar su petición de acción diferida por primera vez. Es importante tener en cuenta que aquellas personas que no han residido continuamente en los Estados Unidos desde el 15 de junio de 2007 no son elegibles para DACA.

Las personas pueden presentar su petición para ser consideradas a la renovación de DACA si cumplen con los requisitos iniciales de DACA y los siguientes requisitos:

* No han salido de los Estados Unidos sin permiso adelantado en o después del 15 de agosto de 2012

* Han residido continuamente en los Estados Unidos desde que presentó su más reciente petición de DACA que fuera aprobada hasta el presente y

* No han sido convictos por un crimen, un delito menos grave, o tres o más delitos menos graves, o no son de ninguna otra forma una amenaza a la seguridad nacional o la seguridad pública.

Esta historia fue escrita, gracias a una beca de New America Media, como parte del programa de becas patrocinadas por la Fundacion Evelyn & Walter Haas, Jr.