Dejemos de poner la ciudadanía fuera del alcance de las personas

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Escrito por Eric Cohen, Josh Hoyt, Charles Kamasaki, Stewart Kwoh, Ali Noorani, Mark O'Brien, Hans Van de Weerd y Arturo Vargas

Demasiados nuevos ciudadanos estadounidenses potenciales enfrentan barreras a la ciudadanía que los podemos ayudar a superar.

Aquellos que son capaces y eligen vivir permanentemente en los Estados Unidos no tienen que ser convencidos de las enormes oportunidades que presenta este país. Pero las oportunidades son aún mayores para los inmigrantes legales que se convierten en ciudadanos.

Casi 9 millones de residentes permanentes legales (LPR por sus siglas en inglés) elegibles a la ciudadanía viven en los Estados Unidos hoy en día. Sin embargo, menos del 10 por ciento se naturaliza cada año.

Debemos preguntar por qué no hay más residentes permanentes legales que están tomando el siguiente paso crítico hacia la ciudadanía. Para muchos, la razón es el costo.

Solicitar la naturalización como un individuo cuesta $680, sin incluir el costo de la representación legal. Este precio ha aumentado en más del 500 por ciento en tan sólo 20 años. Y el próximo mes, siguiendo el Día de la Constitución y el Día de la Ciudadanía, es probable que esa cantidad aumente de nuevo a $725, parte de un aumento de las tarifas promedio de todo el organismo del 21 por ciento en el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) que la administración ha propuesto.

Este propuesto aumento a la tarifa tiene implicaciones que van más allá de la solicitud de naturalización. Los costos asociados con otros formularios de inmigración también podrían aumentar significativamente.

La solicitud del certificado de ciudadanía podría aumentar de $600 a $ 1.170, un aumento del 95 por ciento. Y presentar una apelación para una solicitud de naturalización negada va a aumentar de $650 a $700, por lo que seria más caro que los solicitantes pongan una objeción a negaciones erróneas.

Todos estos aumentos servirán para disuadir a algunos residentes permanentes elegibles y sus hijos de solicitar la ciudadanía americana.

Pero hay algunas buenas noticias.

USCIS también propuso planes para expandir el programa de exención de tarifas actual para los solicitantes de bajos ingresos. La propuesta de la agencia, una exención de pago parcial para los residentes permanentes legales elegibles a la ciudadanía que ganan entre 150 y 200 por ciento del nivel federal de pobreza, pondría la ciudadanía más al alcance para más aspirantes a la ciudadanía estadounidense.

Para una familia de cuatro personas, 150 por ciento del nivel federal de pobreza es el ingreso de tan sólo $36.450 por año. La administración estima que más de un millón de personas podrían ser elegibles para este descuento de 50 por ciento en la solicitud de ciudadanía.

Eso es un gran paso en la dirección correcta, y como parte de la Campaña Nuevos Americanos hemos abogado por esto.

Pero no es suficiente. La exención de pago parcial afecta a sólo el 12 por ciento de todos los residentes permanentes legales elegibles a la ciudadanía. Si la exención se ampliara para incluir a los que ganan hasta el 250 por ciento del nivel federal de pobreza, casi 1 millón más de residentes permanentes legales podrían beneficiarse.

Beneficia nuestro interés nacional si el privilegio de la ciudadanía estadounidense está al alcance de todos. Animar la ciudadanía es fomentar una economía estadounidense más fuerte.

La ciudadanía por sí sola puede aumentar los ingresos individuales en un 8 a 11 por ciento, beneficiando a familias, comunidades y la nación en su conjunto. La naturalización en mayor número puede incluso crecer nuestra economía nacional por $21 mil millones a $45 mil millones en 10 años, dependiendo de la agresividad con la que la promovemos.

En 1787, la Convención Constitucional de Estados Unidos produjo el documento que nuestra nación considera un faro de orientación sobre los temas más difíciles que enfrentamos. El Día de la Constitución y el Día de la Ciudadanía nos da una oportunidad para reconocer y celebrar a todos los que se han convertido, o aspiran a convertirse en ciudadanos de los Estados Unidos.

Hagamos más para poner la ciudadanía al alcance de todos.

Eric Cohen es el director ejecutivo del Immigrant Legal Resource Center, que dirige la New Americans Campaign, una red nacional que promueve la integración de los inmigrantes a través de la ciudadanía.

Josh Hoyt es el director ejecutivo de la National Partnership for New Americans (NPNA). 

Charles Kamasaki es el asesor principal de gabinete del National Council of La Raza (NCLR). 

Stewart Kwoh es el presidente fundador y director ejecutivo de Asian Americans Advancing Justice - Los Angeles. 

Ali Noorani es el director ejecutivo del National Immigration Forum. 

Mark O'Brien es el cofundador y director ejecutivo de Pro Bono Net.

Hans Van de Weerd es el vicepresidente de Programas de Estados Unidos en el International Rescue Committee (IRC).

Arturo Vargas es el director ejecutivo del NALEO Educational Fund.

Esta columna se público originalmente en Fox News Latino.

 

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